La gran concentración de garzas en la plaza Batista Campos, en el centro de Belém, ya representa un problema de salud pública. La acumulación de aves y de excrementos en el suelo crea condiciones favorables para la presencia de Cryptococcus, un hongo asociado a una infección respiratoria llamada criptococosis.
La alerta fue presentada por Mioni Brito, profesora de la Facultad de Farmacia de la Universidad Federal de Pará, UFPA, e investigadora del Ambulatorio de Dermatología de la Universidad del Estado de Pará, UEPA. En una entrevista con el programa Amazônia no Ar, la especialista explicó cómo el material acumulado en la plaza puede convertirse en una fuente de partículas contaminadas.
El riesgo está relacionado principalmente con el momento en que los excrementos se secan y el suelo es removido. En esas condiciones, partículas presentes en el ambiente pueden dispersarse por el aire y ser inhaladas por cualquier persona que frecuente el lugar. La situación exige atención porque la plaza está ubicada en una zona urbana y de circulación de habitantes.
Cómo el hongo llega a los pulmones
Según Mioni Brito, la transmisión de la criptococosis es exclusivamente respiratoria. La especialista explica que, cuando el suelo se mueve, el polvo se eleva y transporta partículas del hongo, que pueden entrar por las fosas nasales.
La inhalación es, por lo tanto, el punto central de preocupación señalado por la investigadora. No se trata de un contacto cualquiera con las aves, sino de la dispersión de partículas contaminadas cuando el suelo y los excrementos secos son alterados.
El riesgo aumenta durante los días secos y ventosos, porque esas condiciones favorecen una mayor dispersión de las partículas. En una plaza con una gran concentración de garzas, el movimiento del suelo puede hacer que el material acumulado pase del piso al aire.
La presencia de personas en el lugar también es relevante. Quienes atraviesan la plaza, viven en sus alrededores o permanecen allí pueden respirar el aire cuando las partículas se dispersan, especialmente en los momentos de mayor sequedad y viento.
Niños, adultos mayores y personas inmunodeprimidas
Los niños que juegan en la plaza forman parte de los grupos que enfrentan un riesgo elevado, según la explicación de Mioni Brito. Además de permanecer en áreas donde puede haber una mayor concentración de excrementos, tienen el sistema inmunitario todavía en desarrollo.
Los adultos mayores y las personas inmunodeprimidas también están entre los grupos más vulnerables a la infección. La alerta de la investigadora pone el foco en la necesidad de reducir la exposición a las partículas contaminadas, sobre todo mientras no se adoptan medidas estructurales en la plaza.
La preocupación no se limita a una presencia aislada de aves. Cuanto mayor es la concentración de garzas en un mismo punto, mayor es el volumen de excrementos que se acumula en el suelo y mayor puede ser la carga fúngica presente en ese ambiente.
Por eso, la condición de la plaza debe ser entendida como un problema ambiental y sanitario. La acumulación progresiva de material en el suelo y en el polvo puede ampliar la posibilidad de dispersión dentro de un espacio urbano frecuentado.
Un descontrol ambiental en el centro de Belém
Mioni Brito clasifica la situación como un “gran problema de descontrol ambiental”. De acuerdo con la investigadora, la ocupación urbana y la ausencia de depredadores naturales favorecen la permanencia de las garzas en lugares inadecuados, como plazas y parques del centro de la ciudad.
Ese escenario contribuye al aumento progresivo de la contaminación del suelo y del polvo en el ambiente. La permanencia de las aves en un mismo punto mantiene el ciclo de acumulación de excrementos y eleva la cantidad de material que puede secarse y dispersarse.
La cuestión, por lo tanto, no se resuelve únicamente con la limpieza ocasional del piso. La concentración de las aves, el manejo de los excrementos y la prevención de nuevas colonias forman parte del mismo desafío ambiental y sanitario.
La investigadora sostiene que las autoridades deben actuar para evitar que la plaza continúe siendo ocupada por colonias de garzas. Sin una política de control ambiental y sanitario, la recolonización puede mantener el problema y favorecer la continuidad de la acumulación de material contaminado.
Las medidas recomendadas para la plaza
Mioni Brito recomienda tres medidas inmediatas para reducir el riesgo para la población. La primera es intensificar la limpieza de la plaza utilizando agua sanitaria, con el objetivo de evitar que los excrementos se sequen e impedir la dispersión de partículas contaminadas por el aire.
La segunda medida es el control poblacional de las garzas por parte de los órganos ambientales. Ese control debe realizarse mediante un manejo adecuado y la transferencia de las aves a áreas apropiadas, de modo que la concentración en la plaza pueda ser reducida.
Como ejemplo de un lugar preparado para recibir a las aves, la investigadora menciona el Mangal das Garças. La referencia aparece vinculada a la necesidad de trasladar las garzas a espacios apropiados, en vez de permitir que continúen concentradas en una plaza urbana.
La tercera medida consiste en adoptar políticas públicas de control ambiental y sanitario que impidan la recolonización de la plaza por nuevas colonias. La limpieza y el manejo de las aves deben estar acompañados por acciones capaces de evitar que el problema vuelva a formarse.
La mascarilla como protección inmediata
Mientras no se implementen las medidas estructurales, la especialista recomienda que los frequentadores y los residentes de la zona de la plaza Batista Campos utilicen mascarilla al pasar por el lugar. La recomendación está directamente relacionada con la forma de transmisión descrita por la investigadora.
“La transmisión de la enfermedad es exclusivamente respiratoria. Por eso, se recomienda el uso de mascarillas”, destaca Mioni Brito. La protección inmediata no sustituye la limpieza, el manejo ambiental ni las políticas sanitarias, pero busca reducir la exposición de quienes necesitan transitar por el área.
La situación de las garzas en la plaza Batista Campos reúne, según la investigadora, una concentración elevada de aves, acumulación de excrementos, suelo susceptible de ser removido y condiciones de sequedad y viento que pueden favorecer la dispersión. La respuesta depende de la actuación coordinada de las autoridades ambientales y sanitarias.
Hasta que esas medidas sean adoptadas, la recomendación central es evitar la exposición sin protección en el área y utilizar mascarilla al transitar por la plaza. Para Mioni Brito, el control de las aves, la limpieza con agua sanitaria y la prevención de nuevas colonias son acciones necesarias para reducir el riesgo de criptococosis en el centro de Belém.
Reportaje: Anne Silva / Revista Amazônia